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Artículos de interés empresarial
Recetas para combatir la crisis para el empresario
pyme argentino
Las Pymes representan una fuerza vital en la economía
de cualquier país. Quizás no tengan mayor peso en
la balanza comercial de un país - eso le corresponde a las
grandes empresas exportadoras -, pero las Pymes representan el mercado
interno y el grueso de la demanda laboral. Cuando arrecian las crisis,
son las primeras que sufren los síntomas de la debacle.
Pero usualmente las Pymes son víctimas de
su propio síndrome. Estas pequeñas empresas no han
crecido más allá de sus límites por un factor
de incapacidad interna - lo usual es la falta de profesionalización
de los estamentos gerenciales -, y se sumergen en las rutinas comerciales
sin elaboración de planes de expansión. Por ello es
que, cuando la rutina se altera ante una crisis económica,
las Pymes se quedan sin recetas y el grueso de ellas termina por
caer o sobreviven a la debacle con heridas económicas de
gravedad - reducción de personal, endeudamiento, pérdida
de porciones del mercado -.
Un problema importante del empresario pyme argentino
es que no sale a experimentar alternativas comerciales sino hasta
que se encuentra al borde del precipicio. Y a veces esos experimentos
son ilusos o implementados sin demasiado estudio y fundamento. Existe
un puñado de recetas que desde aquí sugerimos, que
no involucran cambios radicales sino la implementación de
alternativas creadas desde el sentido común:
primero, su empresa debe disponer de un kiosco:
ante la crisis, su empresa debe tener una fuente de ingresos constante,
aunque sea de poco valor. Un producto barato y de salida rápida
que le provea una caja chica. Le ayudará a pagar sueldos
y gastos menores.
segundo, genere nuevas alternativas de comercialización:
sus clientes pueden no tener todo el dinero hoy pero precisan de
sus productos. Planes comerciales más flexibles, alternativas
de venta, consignaciones, nuevas formas de pago, etc. pueden ayudar
a destrabar ventas y atraer a nuevos clientes
tercero, seduzca al mercado externo: Internet
es una oportunidad de negocios cuya utilidad aún muchos no
entienden. Un buen sitio web, la posibilidad de instalar carritos
de compra, la opción de atraer a clientes del exterior (que
están en otros países y que pueden haber salido de
la crisis mucho más rápido) le puede abrir la puerta
a mercados e ingresos nada despreciables.
cuarto, profesionalice su gerencia: los
estamentos decisorios deben estar en manos de profesionales. Un
gerente de carrera tiene mayor cintura y creatividad comercial,
y cuenta con los conocimientos para elaborar planes de crisis. Las
Pymes familiares terminan por caer, tarde o temprano, por una cuestión
de retención de mando en prejuicio de las necesidades reales
de la empresa. Usted puede dictar las políticas, pero deje
que gerentes profesionales las implementen y aporten sus ideas desde
la experiencia de su carrera.
quinto, invierta en publicidad: hay clientes
que buscan sus productos pero no saben que usted los vende. Elabore
un plan publicitario sustentable y coherente, asesórese al
respecto. Existen muchas maneras de hacer marketing de guerrilla
con un costo razonable.
sexto, mejore lo existente y no se involucre
en planes faraónicos: lo actual da resultados pero puede
mejorarse. Usted puede elaborar grandes y ambiciosos planes, pero
ello corresponde a la época de vacas gordas. Usted debe tener
presente en que hay momentos para crecer y momentos para subsistir.
En una crisis usted debe realizar cambios menores y económicos
como todos los ante mencionados; ganar menos pero seguir manteniendo
la estructura y optimizar su cadena comercial. Endeudarse en pos
de una idea demasiado ambiciosa no tiene sentido cuando el mercado
está en crisis, simplemente porque el mercado no está
en condiciones de responder a su propuesta - para expandirse, usted
precisa que la situación económica también
esté en expansión -. Aunque suene dramático,
en una crisis usted subsiste tomando porciones de mercado - clientes
- que otros no han sabido retener o que pertenecían a otros
competidores que se han caído. Pequeños cambios aquí
y allá le pueden dar cintura para sobrevivir mientras otros
declinan. Todo se trata de una cuestión de resistencia, en
donde los más fuertes subsisten y, al final de la crisis,
terminan por acrecentar su porcentaje de mercado ya que cuentan
con menos competidores.
por Alejandro Franco para IEA
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